El profesor del Departamento de Microbiología de la Universidad de Málaga Miguel Ángel Moriñigo ha sido reconocido con el tercer premio del ‘Concurso Binacional Argentina-España en Aditivos Naturales Aplicados a la Sanidad Animal 2017’, que organiza la multinacional argentina ‘BEDSON’, por su investigación acerca de los efectos positivos del uso de células inactivas de probióticos al cultivo de peces, en concreto al del lenguado senegalés.

‘Aplicabilidad de células inactivadas de probióticos al cultivo de peces’ del Grupo de Investigación de Profilaxis y Biocontrol de Enfermedades de Peces de la UMA, ha sido el único proyecto nacional premiado en esta edición, que por primera vez se ha abierto a España. Un galardón que recogió el profesor Moriñigo el pasado dos de octubre en la sede de la Embajada Argentina en Madrid.

“Ya hemos demostrado que aplicando microorganismos vivos que se han aislado a partir de peces sanos se puede mejorar el crecimiento y la inmunidad de estos”, afirma el profesor de la UMA.
 
“Lo que buscamos con este nuevo trabajo es dar un paso más en la investigación de los aditivos naturales. Estudiar el efecto que la administración oral de células muertas de microorganismos probióticos tiene sobre el intestino y el sistema inmune de los peces”, aclara el profesor Moriñigo, quien, asimismo, destaca que los resultados que se deriven de este trabajo permitirán una aplicación industrial más eficiente de los probióticos en acuicultura.

Un nuevo reto que ya empieza a dar resultados positivos que, sin duda, tendrán un importante impacto en el mantenimiento de la salud y el bienestar de los peces cultivados, una de las principales preocupaciones en la industria acuícola ante la “superintensificación” de los sistemas de producción y la necesidad de conseguir un modelo productivo sostenible y compatible con el medio ambiente Un premio que reconoce un nuevo avance investigador para la acuicultura y sanidad animal.

El equipo de Profilaxis y Biocontrol de Enfermedades de Peces de la Universidad de Málaga viene desarrollando su actividad investigadora en el campo de los microorganismos probióticos y del desarrollo de vacunas para su aplicación en acuicultura desde el año 2002.

Esta investigación ha estado financiada desde ese año de manera continuada por proyectos conseguidos en convocatorias estatales competitivas. La Oficina de Transferencia de Resultados de la Investigación (OTRI), a través del servicio de promoción de la transferencia, ha ofrecido su respaldo y su apoyo a estas iniciativas. Fruto de los resultados obtenidos, se han desarrollado tres patentes y se han firmado distintos contratos con entidades privadas y públicas.