Una clase en las marismas
Juan Carlos Codina
El nuevo planteamiento curricular que establece la L.O.G.S.E. para la Educación Secundaria exige una mayor participación del alumnado. Para conseguirlo, los espacios donde se desarrollen las actividades de enseñanza y aprendizaje han de traspasar las paredes de las aulas tradicionales. Se puede enseñar y aprender en lugares no tan convencionales como una clase de cuatro paredes. Para la enseñanza de la Biología y Geología en Secundaria podemos emplear los espacios naturales como aulas sin límites físicos definidos y en los que la participación activa de los alumnos es factible y fundamental. Además, las actividades iniciadas en el medio pueden tener su continuación en el aula o en el laboratorio.
Las Marismas de la Bahía de Cádiz son una de las zonas húmedas de nuestra Comunidad, cuyas características permiten convertirla en un ³aula² para la enseñanza de la Biología y la Geología, situación que se puede hacer extensible a cualquier ambiente del mismo tipo. Las actividades en los espacios naturales deben presentar los correspondientes elementos curriculares de toda actividad de enseñanza-aprendizaje. En nuestro caso particular se pueden formular los siguientes objetivos:
- a) Ampliar los conocimientos sobre la Ecología de las zonas de marismas.
- b) Fomentar en los alumnos la utilización del método científico para la resolución de problemas.
- c) Iniciar a los alumnos en los métodos experimentales del trabajo de campo.
- d) Desarrollar actitudes conservacionistas del medio ambiente, en particular de las zonas húmedas.
Para conseguir que los alumnos alcancen estos objetivos hay que seleccionar una serie de contenidos que puedan ser trabajados en la propia marisma o posteriormente, tras su visita, en el aula y el laboratorio. Estos contenidos deben pertenecer a las tres categorías establecidas en el nuevo planteamiento curricular. Son múltiples los contenidos que pueden ser tratados en las marismas, algunos de los cuales se citan a modo de ejemplo:
CONCEPTOS.
- 1.- El fenómeno de las mareas: bajamar y pleamar. Mareas vivas.
- 2.- Formación de una marisma.
- 3.- El biotopo de una zona de marisma, Slikke o zona inundable con cada marea y Schorre o zona sólo inundable por mareas vivas.
- 4.- Vegetación característica y sus adaptaciones: Spartina y Salicornia.
- 5.- Fauna de la zona. Invertebrados, peces y avifauna.
- 6.- Productividad de las marismas. Labor fertilizante de las mareas.
- 7.- Actividad humana y marismas: marisqueo, salinas, piscifactorías, alteración urbanística.
PROCEDIMIENTOS.
- 1.- Utilización del método científico para la resolución de problemas mediante la observación, formulación de hipótesis y contrastación.
- 2.- Elaboración de redes tróficas propias de las marismas.
- 3.- Toma de muestras de agua y fango para su posterior análisis.
ACTITUDES.
- 1.- Valoración de la importancia de las zonas húmedas desde el punto de vista ecológico y social.
- 2.- Adopción de actitudes conservacionistas frente a las agresiones que pueda sufrir este medio ambiente natural.
La metodología a emplear debe permitir la participación activa del alumnado, pero ello no debe suponer que el profesor se limite a ser un mero observador. A esta labor, indudablemente importante, se han de unir otras, entre las que no deben faltar las explicaciones orientadoras en determinados momentos. Entre las actividades a realizar se pueden mencionar las siguientes:
- Observación de la zona: características del sustrato, adaptaciones de la vegetación a la salinidad y organismos animales.
- Formulación de hipótesis sobre la generación y efecto de las mareas, formación del fango de color oscuro, adaptaciones de los vegetales halófilos, etc.
- Contrastación de las mismas, bien en el propio medio o en el laboratorio. En este último caso será necesario la toma de muestras o la realización de experiencias sencillas.
- Conclusiones obtenidas que deberían quedar reflejadas por escrito.
Todo lo realizado ha de ser valorado de la manera más detallada posible. Sobre la evaluación del proceso de aprendizaje de los alumnos, hay que dejar bien explícitos los correspondientes criterios de evaluación, tales como:
- a) Haber adquirido los conceptos básicos tratados.
- b) Aplicar los conocimientos adquiridos a situaciones semejantes en otros medios similares.
- c) Trabajar con orden y método en la realización de las actividades.
- d) Respetar el medio ambiente visitado.
La valoración cuantitativa y/o cualitativa de los mismos se puede realizar por medio de instrumentos de evaluación como:
- 1.- Cuestionarios con preguntas de tipo conceptual, procedimental y actitudinal.
- 2.- Trabajo por escrito en el que se resuma todo lo tratado en la marisma.
- 3.- Observación directa en el lugar de trabajo.
El reconocimiento de la importancia de estas zonas húmedas por parte de los alumnos es más fácil de conseguir cuando se ven ³atollados² en el fango de las marismas que en sus visiones imaginarias de la zona, sentados en sus mesas de trabajo.
Juan Carlos Codina Escobar es Profesor de Enseñanza Secundaria en el I.B. Sierra Bermeja.