Agmatina: una amina biogénica poco conocida hasta el momento

 Sonsoles Morcillo Espina

 Las aminas son compuestos orgánicos derivados del amoníaco por sustitución de uno o dos átomos de hidrógeno por radicales alifáticos o aromáticos. La agmatina es una amina sintetizada por la descarboxilación de L-arginina por la arginina descarboxilasa (ADC), de aquí el que sea un compuesto biogénico.
Observando la bibliografía disponible se puede comprobar cómo ha ido adquiriendo un mayor interés la agmatina y las enzimas implicadas en su metabolismo, la ADC y la agmatinasa.
El precursor de la agmatina, la Larginina, es además cabeza de síntesis de diversos compuestos como el óxido nítrico (NO), las poliaminas y la ornitina. Todos estos elementos y sus enzimas correspondientes forman un entramado que hacen cada vez más interesante su estudio.
Hasta hace muy poco la ornitina descarboxilasa (ODC) era considerada la única ruta para la biosíntesis de poliaminas en animales. La ruta de la ADC era conocida en bacterias, plantas y algunos otros organismos. Sin embargo, hace 3 o 4 años se descubrió la presencia de actividad ADC y agmatinasa en tejidos de mamíferos, concretamente en rata. Los tejidos en los que la actividad de la ADC son más significativos son el riñón y el cerebro.
Se ha demostrado que la agmatina actúa como un "secretagogo", y posiblemente como un neurotransmisor/modulador en el cerebro. Otro de los papeles que juega esta amina es el de inhibir todas las isoformas de la óxido nítrico sintasa (NOS) in vitro. Esta última función es de gran importancia en células como los macrófagos en las que la generación de una forma inducible de NOS (iNOS) es crítica para la formación de NO, un mediador fundamental de la citotoxicidad y acciones citostáticas de estas células.

El NO parece estar implicado también en procesos de angiogénesis.
La angiogénesis es un proceso en el que se generan nuevos capilares a partir de otros ya existentes. Para ello las células endoteliales tienen que invadir el tejido que las rodea y proliferar en el ápice del nuevo capilar. Ambos procesos, invasión y proliferación, se repiten de forma secuencial hasta que la nueva red capilar queda completamente establecida. La angiogénesis es un fenómeno que se da en procesos tales como la reproducción, el desarrollo embrionario normal, el crecimiento postnatal, la cicatrización de heridas, etc. En condiciones fisiológicas normales la angiogénesis está estrictamente regulada mediante un equilibrio entre señales positivas y negativas. Un desajuste entre las señales proangiogénicas y antiangiogénicas conduce a la adquisición de un fenotipo maligno. De ahí el importante papel que juega en el crecimiento progresivo y la dispersión metastásica de los tumores.
Con todo esto nos encontramos con una panorámica muy interesante en la que va adquiriendo gran importancia el metabolismo de la agmatina. Los mecanismos de regulación que llevan a la arginina a ser sustrato de una enzima o de otra (NOS, ADC y arginasa) nos depararán grandes sorpresas en el futuro.

 Sonsoles Morcillo Espina en Licenciada en Ciencias Biológicas por la Universidad de Málaga