Sistemas de transporte electrónico en "las otras membranas". El caso de la membrana plasmática

Antonio del Castillo-Olivares y Miguel Angel Medina Torres

Las células pueden ser definidas termodinámicamente como sistemas abiertos en continuo intercambio de materia, energía e información con su medio. Las membranas biológicas son esenciales no sólo para la integridad sino también para la identidad de las células, porque a su través se producen todos los intercambios de materia, energía e información requeridos para mantenerlas vivas. No es una exageración afirmar que los principales acontecimientos bioenergéticos suceden en las membranas biológicas, es decir, que la bioenergética es, fundamentalmente, una bioenergética de membranas. Las reacciones redox son esenciales en el papel activo que las membranas juegan en la bioenergética. La membrana mitocondrial interna y la tilacoidal contienen los sistemas de transporte electrónico mejor conocidos, esto es, las cadenas de transporte electrónico respiratoria y fotosintética, respectivamente. Sin embargo, éstos no son los únicos sistemas de transporte electrónico membranales; antes al contrario, hay que remarcar que todas las membranas biológicas bioenergéticamente competentes contienen sistemas redox. Así, con mayor o menor detalle, se han descrito sistemas redox en el retículo endoplásmico, el tonoplasto vegetal, las membranas glioxisomal y peroxisomal y, por supuesto, también en la membrana plasmática. Sorprendentemente, el paradigma de la presencia universal de sistemas redox en las membranas biológicas no está aún firmemente asentado en la literatura científica, y la existencia de sistemas redox de membrana distintos de los presentes en las membranas mitocondrial interna y tilacoidal es simplemente desconocida para un importante porcentaje de biólogos y no tenida en consideración por la mayoría del resto.
Las membranas plasmáticas son membranas bioenergéticamente competentes y, como tales, cabría esperar que contuviesen sistemas de transporte electrónico, como -de hecho- es el caso. Se han encontrado sistemas de transporte electrónico en las membranas plasmáticas de todas las células en las que se han estudiado. Sin embargo, resulta cuanto menos chocante comprobar que incluso investigadores especialistas en el estudio de reacciones redox en membranas plasmáticas parecen ignorar este hecho. En la literatura más actual y en revistas del prestigio de Nature todavía puede econtrarse la afirmación «en general, no se encuentran sistemas de transporte electrónico en las membranas plasmáticas», que es completamente errónea. La NADPH oxidasa no es la excepción que confirma la regla, sino simplemente un sistema de transporte electrónico de membrana plasmática especializado que se induce en diversos tipos celulares como una rápida respuesta al estímulo de un patógeno. De hecho, la NADPH oxidasa pertenece a la primera línea de defensa celular contra patógenos y se puede inducir en ciertos tipos celulares del sistema inmune de mamíferos, pero también en células de peces, de insectos, de plantas y en los oocitos de metazoos durante la fertilización. Hay, al menos, otro sistema de transporte electrónico de membrana plasmática bien definido a nivel molecular; es también un sistema inducible y juega un papel clave en la incorporación de hierro al interior de las plantas y levaduras. Sin embargo, estos sistemas inducibles no son los únicos sistemas de transporte electrónico presentes en las membranas plasmáticas. Es más, en las membranas plasmáticas de todas las células existe un transporte electrónico constitutivo que parece estar implicado en diversas funciones vitales, no sólo la defensa y la incorporación de hierro sino también el control del crecimiento y la proliferación celular o la bioenergética, entre otras.
En conclusión, todas las membranas celulares bioenergéticamente competentes contienen sistemas de transporte electrónico implicados en diversas funciones metabólicas de importancia. Conceptualmente, todas ellas son similares y su funcionamiento puede ser explicado en un marco de referencia general en el que queda de manifiesto la excepcional importancia de las reacciones de oxido-reducción que tienen lugar en las membranas.

Antonio del Castillo-Olivares es Investigador Postdoctoral en la Virginia Commonwealth University. Miguel Angel Medina Torres es Profesor Titular del Departamento de Biología Molecular y Bioquímica de la Universidad de Málaga