PERFILES DE SALIDA - MEDIACIÓN
Salidas académicas en relación con otros estudios (postgrados, títulos propios,...).
En relación a las salidas académicas, el Máster en Mediación ofrece las habituales a cualquier otro máster que dé acceso al doctorado, siendo de interés para personas que bien, en el ámbito de las Ciencias Sociales del Comportamiento; o bien, en el del Derecho deseen hacer de la mediación como mecanismo de resolución de los conflictos una de sus líneas básicas de investigación, ofreciendo para ello una formación de carácter interdisciplinar, cubriendo aquellos aspectos en los cuales los graduados adolecen de ciertas carencias.
Para los alumnos procedentes de titulaciones como Psicología, Pedagogía, Trabajo Social, Educación social, etc. se les ofrece una formación completa en los aspectos jurídicos no analizados en sus respectivos grados; mientras que a los Licenciados en Derecho, además de profundizar en toda la legislación que sobre mediación existe en la actualidad a nivel europeo y de Comunidades Autónomas, se les forma en aspectos de Psicología, Educación y Trabajo Social.
Esta necesidad de formación es todavía más acuciante si advertimos que durante los estudios de grado de diversas licenciaturas implicadas son escasas las ocasiones en que se pueden abordar estas áreas de formación interdisciplinar. Por ello, se ha configurado una oferta de Máster que proporciona al alumno un marco conceptual sólido y coherente desde el que estudiar la mediación como medio de resolución de los conflictos, con este enfoque interdisciplinar.
Salidas profesionales del Máster.
El Máster Universitario en Mediación tiene como finalidad la formación y capacitación de mediadores. Fundamentalmente, permitirá a los alumnos explotar todo su potencial, desarrollar sus habilidades y obtener una formación completa y real de este mecanismo de resolución extrajudicial de conflictos. El objetivo principal del Máster es formar expertos en esta forma de gestionar los conflictos. En la formación de mediadores su contenido se centra en el examen de los mínimos formativos, las herramientas más específicas, tales como cualidades personales, capacitación, manejo de habilidades, que necesita este profesional para internarse en el entramado de los conflictos interpersonales surgidos en diversos contextos: familiar, mercantil y del consumidor, laboral, educativo, comunitario e intercultural, internacional, e, incluso, en el ámbito de los conflictos penales en que se ven implicados delincuentes mayores y menores.
La formación de profesionales y científicos en mediación constituye asimismo una necesidad demandada desde instituciones públicas y privadas que deben dar respuesta a multitud de conflictos surgidos en diferentes ámbitos. Con el fin de facilitar la comprensión profesional de esta forma de resolver los conflictos, es necesario crear un espacio de reflexión, instrucción y diálogo con especialistas de reconocido prestigio, a través del cual se puedan dar las condiciones necesarias para la formación adecuada de los futuros profesionales que tienen que intervenir en ámbitos conflictuales, ya sea desde instituciones públicas o privadas.
La formación especializada en mediación es, además, una exigencia de la diferentes normativas autonómicas reguladoras de la misma, aunque, se centran en la mediación familiar, como es el caso de la reciente Ley 1/2009, de 27 de febrero, de Mediación Familiar Andaluza. Un elemento común a todas ellas es que, además de una titulación universitaria, se exige una formación específica para poder trabajar como mediadores, en este caso, familiares. Sin embargo, la mediación no puede limitarse a los conflictos de familia. En este sentido, es preciso recordar que la Ley 5/2000, de 13 de enero, así como su reglamento contemplan la mediación penal en el ámbito del Derecho penal de menores, si bien aquí no hay referencias a la cualificación profesional necesaria para poder participar en procesos de mediación. Pero, no son estos los únicos medios en los que ha adquirido gran relevancia la mediación. En esta línea de ampliación de los conflictos susceptibles de ser objeto de este mecanismo de intervención como medio de resolución extrajudicial se encuentra la reciente Ley 15/2009, de 22 de julio, de mediación en el ámbito del Derecho Privado, la llamada Ley Catalana de Mediación, que aumenta el campo de actuación de los mediadores. Esta Ley supone el inicio de una nueva etapa que busca lograr que, ante los conflictos familiares –surgidos de las rupturas de los matrimonios y las uniones estables de pareja, los derivados de una sucesión, de las relaciones en una empresa familiar o de la atención a una persona discapacitada– y ante los que surgen en la convivencia entre particulares –como los que se producen cotidianamente entre vecinos o en las asociaciones–, la inercia no nos lleve a presentar automáticamente una demanda judicial, sino a utilizar a otros profesionales: los mediadores.
En definitiva, se trataría de aportar unos conocimientos tanto interdisciplinares como especializados que pueden ser únicamente asumidos en la formación propia del posgrado y que tratarían de:
> Sensibilizar a los alumnos para que conozcan la mediación como sistema de gestión y resolución de conflictos, en los distintos ámbitos en los que la mediación es hoy una realidad.
> Analizar el marco legal que rige las actuaciones de los profesionales y conocer los servicios y programas de intervención y mediación familiar.
> Mostrar a los alumnos los instrumentos necesarios para ayudar a terceros a buscar acuerdos. En el aprendizaje de estas técnicas se pretende que cada sujeto sea capaz de aprovechar al máximo sus aptitudes, descubriendo su particular modo de intervenir ante un conflicto.
> Enseñar a los alumnos los conocimientos teórico-prácticos necesarios para la intervención en mediación. Se trata de una formación global e integradora, con una doble finalidad:
> Ofrecer conocimientos teóricos asociados a la intervención; •realización de prácticas que representan situaciones reales de mediación.
> Formar profesionales en mediación familiar (Ley 1/2009, de 27 de febrero, de Mediación Familiar de Andalucía).
> Capacitar para la práctica profesional en mediación supervisados por profesionales con experiencia en este campo.
> Fomentar destrezas para la investigación, desarrollo e innovación en los campos de la mediación familiar.
