Un estudio llevado a cabo en las universidades de Almería, Cádiz, Córdoba, Jaén, Huelva, Málaga y las dos de Sevilla, dirigido por investigadores de la UMA, determina algunos datos relativos al consumo de drogas entre los estudiantes de la comunidad autónoma y concluye, entre otros datos relevantes, que el 29,6 por ciento de los universitarios fuma habitualmente, mientras que el 38,3 por ciento reconoce que se ha emborrachado alguna vez en el último mes en que se hicieron las entrevistas.

El informe, dirigido por el profesor de la UMA Ignacio Santos, vicedecano de la Facultad de Medicina, fue presentado hoy en el Rectorado, en un acto presidido por la vicerrectora de Extensión Universitaria, Chantal Pérez, al que asistieron también la directora de Secretariado de Igualdad, Isabel Morales, y el delegado de Salud de la Junta de Andalucía, Daniel Pérez.

La muestra se realizó en el curso 2011-12, a través de una muestra aleatorizada de 915 alumnos, estratificada por sexos y universidad. Entre los objetivos de los investigadores, destacaba el deseo de conocer la prevalencia del consumo de drogas, conocer las características sociodemográficas de los consumidores, saber los patrones de consumo más relevantes y obtener información útil para diseñar y evaluar políticas dirigidas a prevenir el consumo y los problemas derivados del uso de estupefacientes.

Entre los resultados más llamativos destaca el consumo de tabaco y alcohol. Al hecho de que casi el 30 por ciento de los universitarios fuma (de ellos, el 27% son hombres y el 32,5% mujeres), la edad de inicio está en torno a los 16 años. Por lo que se refiere al alcohol, el 90,2 por ciento de los estudiantes ha tomado alcohol alguna vez, aunque es más preocupante el número que admite haberse emborrachado en el último mes: el 38 por ciento, más hombres que mujeres.

Botellón
En este apartado, también llama la atención que un 15,8 por ciento participa casi todas las semanas en un botellón. El tipo de bebida más frecuentemente consumida es la cerveza y los combinados y el ‘día estrella’ para consumir alcohol, el sábado, con gran diferencia sobre los demás.

Respecto al consumo de cannabis, el 34 por ciento de los universitarios lo ha probado alguna vez (el 16,6% lo consumió el último mes). Los datos son más bajos que los del consumo de este tipo de sustancia por parte de estudiantes de Secundaria.
La cocaína ha sido probada por el 6,5 por ciento de los hombres y el 2,2 de mujeres. Los tranquilizantes o hipnóticos, los ha consumido alguna vez el 15,9 por ciento de hombres y el 31,8% de mujeres. Su consumo, según el director del trabajo, el profesor Ignacio Santos, es marginal comparado con el resto, incluído el de las drogas de diseño.

El estudio también determina que los efectos más buscados por los universitarios a la hora de consumir drogas son mejorar las relaciones sociales y el placer y el bienestar. Por el contrario, el problema más frecuente derivado del uso de drogas es el absentismo de las clases (30%).

El 72 por ciento de los encuestados considera que es muy fácil conseguir cannabis. Lograr cocaína es considerado fácil también por el 34%, éxtasis, el 28% y tranquilizantes, casi el 50 por ciento.

Los universitarios consideran certera la información sobre el consumo de drogas si proviene de Centros de Drogodependencia o profesionales de la salud. Sin embargo, creen que por medio de Internet no se dice toda la verdad. Esta creencia contrasta totalmente con la fuente de información más utilizada sobre drogas, que es Internet (60.2 por ciento).

El experto lamentó que el 17 por ciento de los jóvenes no sabría dónde acudir en caso de tener un problema con las drogas, a pesar de la abundancia de información existente al respecto.

La directora de Secretariado de Igualdad, Isabel Morales, destacó, por su parte, la labor que se hace desde la UMA en materia de prevención, que destaca por el incremento que ha experimentado en los últimos años la labor de mediación, (con 54 mediadores el curso pasado frente a los 13 que había en 2008). Asimismo, hay un portal web titulado ‘La UMA ante las drogas’ y una asignatura de libre configuración sobre toxicomanías.

La colaboración de la Universidad de Málaga y la Consejería de Salud viene dada por un convenio firmado en 2006, que se renueva año a año y que tiene como objetivo fundamental la prevención