La rectora de la Universidad de Málaga, Adelaida de la Calle, ha inaugurado hoy el laboratorio prototipo experimental de vivienda mediterránea ‘LabPatio2.12’, la casa solar que está instalada en la Ampliación del campus de Teatinos, junto al Centro de I+D Ada Byron. Esta construcción, caracterizada por su autosuficiencia energética, da cabida ya a varios proyectos de investigación en los que participa personal de la UMA y empresas.

El laboratorio, diseñado por alumnos, profesores e investigadores de Arquitectura de las Escuelas Técnicas Superiores de Málaga, Jaén y Sevilla (y denominado Andalucía Team) obtuvo el segundo premio en la competición internacional ‘Solar Decathlon Europe 2012’, la más prestigiosa sobre vivienda confortable, sostenible y energéticamente autosuficiente. En ella los equipos participantes tenían que construir a tamaño real una casa que funcionara exclusivamente con energía solar.

El proyecto está financiado por Ferrovial, la Universidad de Málaga y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, en el marco del Programa Campus de Excelencia Internacional.

La casa sostenible incluye electrodomésticos de última generación. Está confeccionada con materiales naturales –corcho, maderas recicladas, cerámica porosa…- e incluye sistemas para aprovechar al máximo la energía, como la cubierta móvil sobre su patio, realizada con hojas protectoras solares y vidrio y que se puede regular incluso desde el teléfono móvil. También dispone de una depuradora de aguas grises -para aprovecharlas junto al agua de lluvia- y otras técnicas enfocadas al ahorro de energía.

LabPatio2.12

La Escuela de Arquitectura de la Universidad de Málaga se encargó del sistema estructural  de la construcción, realizada con materiales ecológicos, cimentación sin huella, instalaciones de agua y acondicionamiento de aire, materiales de acabados, islas tecnológicas (Cocina, Baño), muebles y muros técnicos. Los investigadores fueron los profesores Alberto García Marín, Jorge Barrios Corpa, Juan Antonio Marín Malavé y Rafael Assiego de Larriva,  junto con los alumnos de último curso en aquel momento Carmen Díaz Sánchez, Paula Márquez Cortés, Alberto Aguilar Vázquez, Ezequiel Rodríguez Barranco, Alberto Montiel Lozano, David Ramírez Martín, Francisco Javier Pavón Fernández y  Rubén Pérez Belmonte.

La dirección del equipo corrió bajo la supervisión del profesor de Proyectos Arquitectónicos de la Universidad de Sevilla Francisco Javier Terrados Cepeda. Esta vivienda, construida con materiales tradicionales como la cerámica o la madera, propone una alternativa de espacio doméstico que consiste en añadir ‘pabellones’ o módulos habitables, en torno a un espacio intermedio, ‘el patio’, un espacio formado por módulos variables que se puede transformar según las necesidades del propietario. Los creadores pretenden que en este patio se puedan recrear “las condiciones más agradables de la vida mediterránea” modulando la luz y la sombra, la humedad, la temperatura, y la parra tecnológica que regula el acondicionamiento térmico a cada hora del día y en cada estación del año.

Efecto botijo

El prototipo prima los sistemas pasivos de acondicionamiento térmico frente a los sistemas que consumen energía. Por ejemplo el ‘Efecto Botijo’, un efecto de evaporación-transpiración: un sistema de riego de la cerámica de fachada refresca el aire de la cámara del cerramiento, que, mediante unas rejillas automatizadas pasa al interior de la estancia gracias a un efecto de convección propiciado por la chimenea solar integrada en el módulo habitable. Se promueve el ahorro frente a la producción energética, aunque la vivienda produzca 3 veces más energía eléctrica de la que consume una vivienda media.

En definitiva, Patio 2.12 es una vivienda con una serie de módulos prefabricados -las estancias- y un módulo constructivo variable, ‘el patio’. Según sus necesidades, el cliente podrá tener una vivienda de 2, 3 ó los módulos que desee, adaptándose a cualquier tipología; además, podrá elegir incluso el equipamiento y mobiliario que llevará cada módulo. Otra de las ventajas del sistema es que el usuario podría volver a reconfigurar su casa cuando lo desee, según las necesidades familiares a lo largo del tiempo.

Con su instalación en Teatinos por parte de Ferrovial, la casa solar pasa ahora a tener una segunda vida, dado que en ella se puede hacer un seguimiento de los materiales y sistema de ahorro que alberga. Asimismo, la Escuela de Arquitectura tiene en marcha dos proyectos de investigación en colaboración con empresas, uno de los cuales está relacionado con la confección de un nuevo envolvente para la construcción que integre un sistema de aislamiento sin consumo energético.

Los profesores que los dirigen son Alberto García Marín, Jorge Barrios Corpa y Luis Machuca Casares.

A la inauguración asistieron, además de la rectora y del responsable de Andalucía de Ferrovial, Alberto Torres, los vicerrectores de Coordinación Universitaria –José Ángel Narváez-; Campus y Sostenibilidad –Raquel Barco-; Investigación –María Valpuesta-; el asesor de la UMA para Andalucía Tech, Víctor Muñoz, directores de Secretariado, el decano de Arquitectura, Santiago Quesada, y numerosos profesores y alumnos de esta Escuela Superior, que precisamente ahora cumple su décimo aniversario.