El reto tiene una enorme complejidad técnica: los equipos deben desarrollar algoritmos de control y de visión artificial para que drones totalmente autónomos sean capaces de seguir recorridos complejos, adaptarse a distintas condiciones meteorológicas y realizar aterrizajes precisos en entornos virtuales 3D de gran realismo.

Este proyecto forma parte de la iniciativa UMA Experience y está dirigido por el profesor Juan Manuel Gandarias.