Efeméride mes de julio y agosto: 2008 Año Internacional de la Papa (AIP)
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Las Naciones Unidas han declarado, a instancias del gobierno peruano, el 2008 como Año Internacional de la Papa.
La papa (Solanum tuberosum) es el tubérculo más importante del mundo: originado en las alturas de los Andes, cerca del lago Titicaca, se estima que existen más de 5.000 variedades nativas de papa en América Latina. Este cultivo es el cuarto alimento básico del mundo, después del maíz, el trigo y el arroz.
Si bien los incas la llamaban «papa», en España se denomina «patata», por una posible confusión con otro tubérculo del Nuevo Mundo, el camote o batata. Este término parece haberse aplicado a ambas plantas más o menos durante un siglo. Hoy en día en España se dice patata, salvo en las Canarias. Sin embargo, en la América de lengua española se sigue llamando papa.
Según la FAO, el Año Internacional de la Papa dirigirá la atención mundial a la importante función de la Papa y de la agricultura en general, en la lucha contra el hambre y la pobreza, toda vez que destaca el aporte que brinda al desarrollo sostenible y a la protección del entorno natural.
El AIP tiene como objetivo hacer resaltar este importante cultivo y producto alimentario, haciendo énfasis en sus atributos biológicos y nutritivos, y promover de esta manera su producción, elaboración, consumo y comercialización. La celebración de del AIP 2008 es una ocasión para hacer una contribución válida y eficaz al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Algunos Objetivos de Desarrollo del Milenio a cuyo cumplimiento puede contribuir el AIP:
- Objetivo 1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre
- Objetivo 4. Reducir la mortalidad en niños menores de 5 años
- Objetivo 5. Mejorar la salud materna
- Objetivo 7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
- Objetivo 8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo
En los próximos 20 años se prevé que la población mundial aumente en promedio 100 millones de personas al año. Más del 95% de este aumento se dará en los países de desarrollo, donde ya se ejerce una intensa presión sobre la tierra y el agua. El mundo afronta, pues, un desafío decisivo: garantizar la seguridad alimentaria a las generaciones de hoy y de mañana. La papa desempeñará una parte importante en el desarrollo de las actividades dirigidas a afrontar estos desafíos.