Su objetivo es reducir los residuos textiles, promover los principios de la  economía circular y formar a futuros docentes y diseñadores en enfoques  sostenibles.

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su apuesta por la formación de futuros profesores. Al integrar la sostenibilidad en la educación, se genera un efecto multiplicador: el alumnado de hoy se  convierte en el profesorado del mañana, ampliando el impacto del proyecto con el tiempo.

La iniciativa impulsa la transición de la moda rápida a la moda circular, capacita a los educadores para difundir prácticas sostenibles y fomenta el pensamiento de residuo cero desde las primeras fases del diseño.

Como parte del proyecto, cada socio llevó a cabo una fase de implementación local (WP3). Aunque cada taller presenta sus particularidades, suelen incluir actividades prácticas como el patronaje de residuo cero (diseñar prendas sin generar desperdicio de tejido), el upcycling y el uso de materiales deadstock, ejercicios de diseño colaborativo, estudios de caso sobre moda sostenible y presentaciones grupales con retroalimentación.

Estas actividades reflejan enfoques innovadores en moda de residuo cero, con el objetivo de reducir —y en última instancia eliminar— el aproximadamente 15 % de residuos textiles que generan los métodos tradicionales de patronaje.

Este vídeo muestra la implementación llevada a cabo en la Universidad de Málaga.