El equipo BioMec UMA hace historia en Valencia
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Los estudiantes de la UMA se midieron contra rivales con años de experiencia, logrando ser los más rápidos del circuito nacional en su primera participación y situándose como equipo andaluz mejor clasificado.
Categoría: premios
Han logrado ser quintos de España con una prótesis de mano creada en tiempo récord y con recursos mínimos.
La hazaña destaca por la tremenda ilusión de un equipo interdisciplinar fundado este curso que fabricó una mano protésica mioeléctrica, es decir, las señales del músculo del usuario que mueven la mano en consecuencia, respaldado por el Área de Ingeniería Mecánica y en concreto al grupo BIOCLINA.
El talento, la ilusión y la capacidad de superación han llevado a la Universidad de Málaga (UMA) a crear un prototipo de mano funcional del mismo nivel que los grandes centros universitarios nacionales.
El equipo BioMec UMA, compuesto por estudiantes de diversos grados, ha firmado una actuación espectacular en la II Competición Universitaria de Manos Protésicas, celebrada el pasado viernes 15 de mayo en la Universidad Politécnica de Valencia, logrando posicionarse como el quinto mejor equipo a nivel de toda España y equipo andaluz mejor clasificado.
Lo que hace verdaderamente reseñable esta gesta es el factor tiempo. Mientras competían contra universidades con años de experiencia en este campo, los malagueños partieron completamente desde cero y fabricaron su prototipo en meses y contando con recursos muy limitados.
Los más rápidos del circuito nacional
El desafío no era sencillo: la prótesis debía superar un circuito de 14 pruebas basadas en actividades cotidianas que requerían precisión y fuerza, tales como agarrar una botella de 1 litro, coger un peine de un cajón para peinarse, transportar una bolsa de 3 kg o incluso crear una pirámide con vasos de plástico en el menor tiempo posible. BioMec UMA demostró una eficiencia y una velocidad asombrosas. En el recorrido, registraron un tiempo de 3 minutos y 39 segundos, convirtiéndose de forma definitiva en los más rápidos de toda la competición (con una eficiencia de 24 segundos por prueba).
Aunque durante las rondas de prácticas su piloto (persona amputada que controlaba la prótesis), Alejandro, llegó a superar con destreza hasta 13 pruebas —lo que situaba al equipo con claras opciones de alcanzar el podio—, un inoportuno sobrecalentamiento de los motores impidió asegurar una posición más alta. Aun así, de forma oficial consiguieron consolidar el quinto puesto superando 9 de las 14 pruebas.

La fuerza de la pasión y el apoyo docente
Detrás de este éxito hay una auténtica carrera contrarreloj donde la pasión de los estudiantes y el respaldo de sus profesores han sido la clave.
El proyecto destaca por un enriquecedor enfoque interdisciplinar, logrando que alumnos de especialidades tan diversas como los grados Ingeniería de la Salud, Ingeniería de Diseño Industrial y Desarrollo del Producto, Economía, Ingeniería Industrial, Ingeniería Mecánica, Marketing, etc. trabajaran de forma conjunta y poniendo sobre la mesa tan distintos puntos de vista.
Este logro no habría sido posible sin el apoyo fundamental del Área de Ingeniería Mecánica de la UMA y los miembros del grupo BIOCLINA (Alex, Alejandro, Belén, Fernando, Rebeca y Salva), así como de la Escuela de Ingenierías Industriales y a todos los docentes que han prestado su tiempo de forma desinteresada, quienes ejercieron como guías esenciales, apoyándolos en cada obstáculo técnico y motivándolos a superar sus límites.
Asimismo, el equipo ha querido hacer una mención especial a la empresa Sakata3D, fabricante nacional de material para impresión 3D, que confió en ellos desde el primer minuto donando los filamentos necesarios para la impresión de la prótesis, y a su piloto Alejandro, cuya confianza, ánimos y gran destreza fueron determinantes para el éxito.

Un referente emergente en Málaga
Más allá del resultado de la competición, esta experiencia ha permitido a los jóvenes desarrollar habilidades críticas para el mundo laboral, como la resolución de problemas reales en entornos de alta presión. Con este quinto puesto, BioMec UMA no solo regresa a casa con un prototipo funcional del que sentirse profundamente orgullosos, sino que se consolida como un referente emergente de la innovación y el talento universitario malagueño.



