El pasado 9 de marzo, la película Mil pedazos, fue proyectada en el cine Albéniz como parte de la sección oficial a concurso del Festival de Málaga. 

La película narra cómo Miguel, Isabel y su hija Emilia salen de viaje acompañados con su perra Eve. En mitad del desierto acaban teniendo un accidente que transformará sus vidas.

Después de la proyección, participaron en la rueda de prensa el director Sergio Castro-San Martín, el protagonista Daniel Muñoz, el director de fotografía Eduardo Bunster, los productores Eduardo Pizarro, Sandra Rojas, Evangelina Rojas y Ritxi Lizartza.

Uno de los momentos clave fue la rueda de prensa, donde el director, el actor y el equipo de producción abordaron y analizaron diversos aspectos de la película. El director Sergio Castro-San Martín inicia explicando los temas que aborda la película como el dolor, la muerte, la vida, el perdón y el amor. Destacando su carácter descentralizado tanto en lo territorial y los personajes. A raíz de la pregunta del público Sergio profundiza en la idea de que un hecho tan trágico puede cambiar la vida de cualquier persona y llevarla al límite entre la cordura y la locura, lo que se refuerza con la imagen que sugiere hechos reales. Luego Daniel Muñoz interviene explicando el proceso, destacando que construyó el personaje desde el final hacia el inicio, centrado en la culpa y en la transformación emocional. Después interviene Eduardo Pizarro que explica que la película fue rodada en el Valle del Delki que forma parte importante en las imágenes y del contenido. Vuelve a intervenir Sergio para completar que es el inicio del desierto de Atacama que es un lugar especial debido a que tiene los cielos más limpios. La película se inspira en la historia real de un neurocirujano de clase alta que pierde a toda su familia en un accidente y se aísla en las montañas. Detalla la estructura narrativa en tres actos centrado en Miguel, Isabel y Emilia, cada uno con un tratamiento de imagen distinto, destacando especialmente el uso de la cámara de la niña para mostrar el accidente desde su perspectiva. También comentó sobre el sentido del desenlace como una reflexión sobre el duelo y las formas de honrar a los muertos, cerrando así el recorrido emocional de los personajes.

Lo más destacable de la película es la banda sonora y la música que está integrada de manera que reflejan el estado emocional de los personajes. El sonido se vuelve elemento principal, casi más expresivo que los diálogos, reforzando la conexión del espectador con la tragedia que viven los personajes. Se combina con la cámara de Emilia para aumentar el impacto del accidente, haciendo que el espectador no solo lo vea, sino que sienta desde la perspectiva de la niña.