El Salón de Actos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga ha acogido este jueves, 7 de mayo, la jornada FerIA: Experiencias y herramientas para innovar con inteligencia artificial. El encuentro, organizado por la profesora María Sánchez González (Departamento de Periodismo), se ha planteado como un escaparate práctico para mostrar cómo la IA está transformando las diferentes disciplinas de la comunicación.

Dirigida principalmente al alumnado de Periodismo y abierta a toda la comunidad universitaria, la actividad ha contado con las intervenciones de tres profesionales y egresados de la Facultad, quienes han compartido sus proyectos y aprendizajes en un entorno de cambio tecnológico acelerado.

La jornada arrancó con la intervención de Demo Peláez, impulsor del proyecto Journo, que contextualizó la situación actual afirmando que el periodismo afronta su tercera gran revolución consecutiva: tras internet y las redes sociales, llega la Inteligencia Artificial. "Internet democratizó la distribución de contenido; la IA democratiza la creación del mismo", señaló.

Durante su exposición, animó a los futuros profesionales a "enamorarse del problema y no de la solución", recordando que la demanda de contenido informativo de calidad está más vigente que nunca ante medios que cada vez cuentan con menos recursos. Peláez subrayó que herramientas como ChatGPT son solo la punta del iceberg y dejó una máxima clara para los asistentes: "La IA por sí misma no tiene propósito, nosotros como periodistas sí". La tecnología, concluyó, permite crear formatos antes inalcanzables para que el periodista pueda centrarse en su verdadero trabajo: hacer buen periodismo.

A continuación, Juan Polo (Polo Studio) centró el debate en las posibilidades de la IA aplicadas al audio y la narrativa inmersiva. Explicó cómo la idea de su proyecto actual surgió de un Trabajo Fin de Máster (TFM) y del reto inspirador de conseguir que una persona ciega "pudiera ver" una película a través del sonido.

Polo destacó que los profesionales de la publicidad y la comunicación están acostumbrados a trabajar con elementos intangibles, y mostró cómo la tecnología actual permite hitos creativos como la recreación de un podcast ambientado en la Segunda Guerra Mundial, abriendo nuevas vías para la inmersión del oyente.

El bloque de ponencias individuales se cerró con Agu Méndez (La Gauss), quien estructuró su charla en torno a cuatro grandes reflexiones sobre la irrupción tecnológica en los estudios creativos. Méndez fue tajante al desmitificar la automatización absoluta: "La herramienta no piensa por ti. Responde mejor cuando tú sabes preguntarle y rebatirle".

Asimismo, abordó el debate sobre el valor del trabajo y el extendido prejuicio de que "todo huele a IA". Para Méndez, la Inteligencia Artificial no elimina el valor de una buena idea o historia, sino que "cambia dónde está ese valor". En su cierre, recordó a los estudiantes que "las historias no son solo lo que pasa, sino lo que se queda", advirtiendo que, aunque la máquina genere las imágenes, el destino final de la narrativa lo sigue eligiendo el comunicador.

Como colofón, la jornada FerIA culminó con una dinámica participativa. Los asistentes colaboraron en la elaboración de un decálogo estratégico sobre el uso de la IA en comunicación.

Este ejercicio de reflexión colectiva sirvió para definir el perfil del comunicador del mañana, identificando las competencias clave y, sobre todo, poniendo el foco en todo aquello que los profesionales tendrán que aprender y desaprender para liderar la próxima era de la información.