La Universidad de Málaga genera una actividad económica anual de 789 millones de euros en la provincia, lo que representa el 2,11% del Producto Interior Bruto (PIB) malagueño. Así lo refleja el informe ‘Impacto Económico-Social de la Universidad de Málaga’, presentado ayer por el rector, Teodomiro López, y el catedrático de Economía Aplicada y presidente de la Fundación Unicaja, José Manuel Domínguez.

Durante su presentación, el rector agradeció a la Fundación Unicaja la iniciativa y elaboración del estudio, que, según sus palabras, permite visualizar con datos “objetivos, medibles y contrastables” cómo la institución devuelve a la sociedad multiplicado cada euro que recibe. En la misma línea, destacó que el informe, dirigido por el catedrático de Contabilidad Pública Daniel Carrasco, demuestra de manera clara que la Universidad de Málaga "no es un gasto, sino una inversión sólida, necesaria y rentable” para el presente y el futuro de Málaga.

Un estudio que da respuesta a “una laguna de conocimiento”, según señaló José Manuel Domínguez, al ofrecer por primera vez cifras precisas sobre el impacto económico y social de la UMA en la provincia, y que permite visualizar su papel como "motor clave del desarrollo regional”.

Empleo y capital humano

En el ámbito laboral, el informe señala que la Universidad de Málaga sostiene más de 11.800 empleos, entre directos, indirectos e inducidos. Por otro lado, el estudio destaca que casi 200.000 egresados a lo largo de cincuenta años se han beneficiado de la formación pública recibida, lo que ha favorecido de manera significativa la movilidad social en la provincia.

Así, son múltiples las evidencias empíricas de los beneficios socioeconómicos que aporta la UMA a las personas egresadas en términos de posibilidades de encontrar empleo, salarios, salud y calidad de vida. En este sentido, las personas que acreditan un título de educación superior obtienen, por término medio, un salario un 47% superior a las que solo poseen un título de educación secundaria, porcentaje que sube hasta el 65% en comparación con la población que únicamente acredita la primera etapa de educación secundaria.

Infrafinanciación y retos financieros

Pese a estos indicadores positivos, el rector se detuvo en un análisis sobre la compleja situación financiera de la institución. "La Universidad de Málaga está mal financiada, y ahora no lo digo yo, lo dice un estudio riguroso", aseguró.

Según los datos del informe, la UMA recibe actualmente 6.683,16 euros por alumno, cifra significativamente por debajo de la media nacional de 7.424,44 euros. Esta brecha presupuestaria genera un déficit de 741,28 euros por estudiante, una realidad que, según López, obliga a la institución a seguir generando retornos tan importantes, “contando con menos recursos que la media de universidades”.

Como consecuencia, con recursos por debajo de la media regional y estatal, la institución cuenta asimismo con una menor proporción de profesorado por alumno que el conjunto del país: frente a los 10,45 docentes por cada cien estudiantes a nivel nacional, Málaga se queda en 8,93, reflejando una clara desventaja frente a las instituciones mejor dotadas.

Estas cifras se suman a la realidad de las transferencias corrientes, procedentes casi en su totalidad de la Junta de Andalucía, que sitúan a la institución malagueña más de un 4% por debajo de la media regional y un 2% por debajo de la media nacional, lo que, según destaca el estudio, pone de relieve un importante grado de infrafinanciación.

“Con una inversión acorde a la media nacional, el impacto positivo de la UMA sería mucho mayor”, añadió López, subrayando que una financiación “plurianual y suficiente” es fundamental para garantizar la “estabilidad y el crecimiento” de una institución vital para el futuro de Málaga”.

Rector y presidente de la Fundación Unicaja, junto a los autores del estudio

El informe ha sido desarrollado por un equipo multidisciplinar de la Universidad de Málaga: el director y coordinador del estudio, el catedrático de Contabilidad Pública Daniel Carrasco; Víctor Heredia, el profesor de Teoría e Historia Económica; Óscar Marcenaro, el catedrático de Economía Aplicada; Carmen Molina y Carmen Ordóñez de Haro, profesoras doctoras del Departamento de Economía Aplicada de la UMA; José Antonio Ruiz, director de la Oficina de Transferencia y Resultados de la Investigación; y Daniel Sánchez Toledano, profesor titular de Economía Financiera y Contabilidad.