El fondo bibliográfico de donaciones de la UMA, un recurso clave para los investigadores
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La Biblioteca Universitaria custodia este patrimonio privilegiado de más de un millón de libros
Categoría: Investigación, portada
El fondo bibliográfico de la Universidad de Málaga es, sin duda, un recurso clave para sus investigadores, ya que la biblioteca de esta institución es la elegida por muchos coleccionistas, bibliófilos y literatos para depositar sus libros, que conforman un gran patrimonio de personajes ilustres y entidades.
Aunque determinar el número de ejemplares del que disponen es complicado por la época del formato digital y la nueva forma de adquirir los vólumenes, que ahora se compran por "paquetes", el patrimonio se ha visto incrementado "significativamente" por las donaciones, con más de un millón de libros, según explica el director de la Biblioteca Universitaria, Gregorio García Reche.
Entre las colecciones de partida de la UMA está la de la antigua Escuela de Magisterio, ubicada en la Biblioteca General, y que está formada por 3.492 títulos publicados desde mediados del siglo XIX hasta principios del XX.
Junto a ella, García-Reche destaca la colección cedida por el que fuera Premio Nacional de Poesía en 1965 y Premio de la Crítica en 1973, Alfonso Canales Pérez-Bryan, "una figura muy reconocida en el mundo de las letras y cuya biblioteca y archivo son patrimonio bibliográfico andaluz". Que hoy estén en la UMA responde al deseo expreso de Canales de que sus libros y demás documentos "finalizaran en la universidad". Se trata de una colección de 26.000 libros y unos 15.000 documentos que se encuentra en la escuela de Arquitectura y Bellas Artes".

Gregorio Garcia Reche, director de la Biblioteca Universitaria
La joya de la corona
La de Canales Pérez-Bryan es una de las donaciones que han recibido más numerosas y "su archivo personal está aún por explorar", según ha explicado el coordinador de las bibliotecas de la Universidad de Málaga, que no tiene duda de que es "la joya de la corona". Canales "mantenía correspondencia con lo más granado de la época" así que en ella se pueden encontrar "cartas, evidentemente manuscritas, de poetas coetáneos suyos e incluso con dibujos", ha precisado.
Otra colección importante que tiene su origen en una donación y que forma parte de los actuales fondos de la UMA es la de un bibliófilo "casi compulsivo" como es José Luis Estrada.
La colección incluye una gran variedad de fondos antiguos "muy interesante", tanto a nivel literario como de temas más genérales, donde predominan las obras religiosas del siglo XVIII.
En total, son 11.277 libros y 424 revistas donde prima la temática malagueña, incluyendo presupuestos del Ayuntamiento, documentos de entidades locales y discursos.
También destaca entre las donaciones más recientes la del crítico literario y ensayista Juan Luis Alborg, Premio Nacional de Literatura, con unos 3.000 documentos y 6.000 volúmenes, incluidos ejemplares de gran valor por "su antigüedad y rareza, además de manuscritos de sus obras", ha apuntado.

De Marjorie Grice-Hutchinson a Michel Angot
Importante por su contenido y volumen, unos 800 ejemplares, ha sido la donación de la doctora Honoris Causa por la Universidad de Málaga, la economista Marjorie Grice-Hutchinson.
En su colección priman los temas sobre pensamiento económico de España e historia de la Economía, sobre Málaga y sobre heráldica, detalla García-Reche.
Además, la biblioteca particular del que fuera profesor y director de la Escuela Normal, Antonio Gil Muñiz, también ha pasado a engrosar los fondos de la casa.
En total, 3.982 libros de mediados del XIX y principios del XX principalmente dedicados a la educación, pero no únicamente, ya que también los hay de otras materias como son la literatura, las matemáticas o la física.
Entre otros nombres propios está el de la profesora Concepción Félez Lebelza, "interesante por el número de obras dedicadas a urbanismo y por el número de revistas que la componen", en total 1.306 monografías.
También la del marchante de arte, Maurits Bilcke, que a pesar de no ser muy numerosa (27 revistas y 314 monografías) destaca por la presencia de catálogos de exposiciones; la de María Luisa Lizaso que incluye obras en lengua inglesa, principalmente de Historia; o la del profesor Michel Angot, uno de los mayores especialistas en la India Antigua.
Y por supuesto, la c, una colección de libros realizada por la Biblioteca Nacional de Corea. Todas ellas, recursos por descubrir a disposición del investigador, concluye García-Reche.
Todos estos fondos bibliográficos depositados en la Biblioteca Universitaria dependen del Vicerrectorado de Investigación y Divulgación Científica de la UMA.



