El próximo jueves, día 31 de mayo, el Contenedor  Cultural celebrará el 2º aniversario desde que comenzó la programación de actividades en ese espacio habilitado en el Campus de Teatinos para dar cobertura a la cultura emergente, a una combinación tan arriesgada como apasionante de las propuestas más innovadoras con la recuperación de algunos iconos que han marcado tendencias en música, artes escénicas y cine en las últimas décadas.  

Dos años han pasado ya con más de 150 actividades a la espalda. Desde mayo del 2016 se ha programado toda clase de géneros de música y artes escénicas. Desde el heavy al flamenco pasando por la bossa nova y punk de garaje, teatro de títeres, contemporáneo, dispositivos, hapenings, performance, teatro clásico de autor… y cine, muy buen cine totalmente gratuito todos los martes.  

Un balance muy positivo para el Vicerrectorado de Cultura y Deporte que ha preparado un programa muy completo para conmemorar la efeméride. Una fiesta de 12 horas –de 10 de la mañana a 10 de la noche- de cultura ininterrumpida con paella, mucha música, talleres, un peculiar homenaje al Mayo del 68 –la organización sugiere que los asistentes inspiren su vestuario en los estudiantes que buscaron la playa bajo los adoquines parisinos- y mucho más.

Habra tiempo para pinchadas de música de  la mano de Uma Elektro Club y Comando Picadura; para actuaciones y conciertos como los que protagonizarán Dani & Estereotipo y  Mimi Barbz  y para talleres como el que impartirá Natalia Carretero sobre "Literatura en las paredes" y la clase magistral de “Introducción de un curso de Producción y composición musical electrónica con Apple Logic”, a cargo de Miguel Picasso, avance del curso que se impartirá el próximo otoño en el Contenedor. El precio que permite participar en todas las actividades (los talleres requieren una inscripción previa) es de 3 euros con plato de apella incluida

La fiesta de aniversario se cerrará con la actuación de Vinila von Bismark y su banda presentando, su último trabajo, Motel llamado mentira. Una actuación que estaba prevista en principio para el 8 de marzo pero que se aplazó por seguimiento de la huelga feminista por parte de la propia Vinila y de varias trabajadoras del Servicio de Cultura y vuelve convertida en la tarta y las velas de esta traca final de la fiesta del 2º aniversario del proyecto Uma Barbaridad desarrollado en las instalaciones del Contenedor Cultural.

29-5-2018