La Universidad de Málaga se convertirá en la sede operativa de la Secretaría de la IUPAC, la organización internacional que coordina y establece los estándares de la investigación química a nivel mundial, tras la firma de un protocolo general de actuación que permitirá ubicarla en el rectorado.

El convenio se ha formalizado este jueves mediante dos actos, que han contado con la presencia del presidente de la IUPAC, Ehud Keinan. En la sesión de mañana, Keinan suscribió el documento en el Pabellón de Gobierno de la UMA junto al rector, Teodomiro López. Por la tarde, el presidente ratificó el acuerdo en el Ayuntamiento de Málaga junto al alcalde, Francisco de la Torre. El acuerdo establece una vigencia inicial para la instalación de IUPAC en el rectorado hasta el 31 de diciembre de 2029, con una prórroga prevista de cuatro años adicionales.

El rector Teodomiro López destacó durante la jornada que la elección de Málaga permitirá a la Universidad “participar y ser protagonista en decisiones científicas del más alto nivel”.  La firma de este convenio, que pone fin a casi tres décadas de permanencia de la organización en Estados Unidos, sitúa a la ciudad de Málaga como un lugar de referencia en la coordinación internacional de la Química, estableciendo la nueva sede europea que se compartirá estratégicamente entre Málaga y Roma.

El protocolo también permitirá que investigadores malagueños se involucren activamente en la coordinación de estándares y proyectos internacionales. Con esta decisión, Málaga se incorpora de pleno a la estructura administrativa y científica de la IUPAC, transformándose en un centro desde el que se definirán los estándares de la química mundial y se impulsarán investigaciones con impacto global.

La salida de IUPAC de Estados Unidos responde a una reestructuración interna destinada a fortalecer su red de más de 2.000 investigadores en 57 países. La presidenta de la organización, Mary Garson, señaló al respecto que el modelo dual de Málaga con Roma "mejorará la coordinación y la capacidad de respuesta frente a los desafíos científicos del siglo XXI". 

Con esta decisión, Málaga se incorpora a la estructura administrativa y científica de la IUPAC, convirtiéndose en un centro desde el que se definirán los estándares de la química mundial y se impulsarán proyectos de investigación con impacto global.

Foto de familia, tras la firma del protocolo en el Pabellón de Gobierno de la Universidad de Málaga