El rector de la Universidad de Cádiz, Eduardo González Mazo, ha sido elegido presidente de la Asociación de Universidades Públicas Andaluzas (AUPA). Su candidatura, que ha sido refrendada por los rectores andaluces, cuenta con la vicepresidencia del rector de la Universidad de Huelva, Francisco Ruiz Muñoz.

De esta forma, González Mazo se convierte en el cuarto presidente de la AUPA, tras David Aguilar, rector de la Universidad de Granada (2006/08), Adelaida de la Calle, rectora de la Universidad de Málaga (2008-2011) y José María Roldán, rector de Córdoba (2011-2014).

En  la misma reunión, se ha acordado la creación de tres comisiones sectoriales: Comisión de Asuntos Académicos (presidida por la rectora de Málaga), Comisión de Asuntos de I+D+i (presidida por el rector de Córdoba) y Comisión de Asuntos Económicos y de Gestión (presidida por el rector de Sevilla).

Eduardo González Mazo (Cádiz, 1965) es catedrático de Química Física, rector de la Universidad de Cádiz desde junio de 2011, presidente de la Fundación CEI.Mar y representante de los rectores españoles en la Comisión de Coordinación y Seguimiento de las Actividades de Buques Oceanográficos (COCSABO).

AUPA

La Asociación de Universidades Públicas de Andalucía agrupa a las comunidades universitarias de las universidades públicas andaluzas, representadas por su respectivo rector. Se trata de una asociación sin ánimo de lucro, constituida por un período de duración indefinido, de ámbito andaluz, que se rige por la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo (BOE del 26) Reguladora del Derecho de Asociación, y asocia a las universidades públicas andaluzas que libre y voluntariamente decidan integrarse en ella.

Entre los fines de la AUPA figuran la promoción, gestión y desarrollo de la educación superior; el fomento de la cooperación entre las universidades andaluzas, españolas y extranjeras, así como con las diferentes administraciones y poderes públicos andaluces, españoles y extranjeros; la potenciación de la participación de las universidades en la configuración de una sociedad del conocimiento sin fronteras; el refuerzo de la proyección social de la Universidad y del compromiso de las universidades con la sociedad; el incremento de la cohesión de las universidades y el estrechamiento de contactos entre las respectivas comunidades universitarias o la defensa de las posiciones de interés común de las universidades y las comunidades universitarias.