Investigadores del Departamento de Microbiología de la Universidad de Málaga y del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea La Mayora, centro mixto de la UMA y el CSIC, han demostrado el efecto protector de la cáscara de almendra frente al Rosellinia necatrix, un hongo que causa plagas recurrentes que pudren la raíz de los árboles de aguacate.

La investigación, publicada en la prestigiosa revista Frontiers in Microbiology, demuestra como el compostaje con cáscara de almendra modifica las comunidades de microbios del suelo y favorece el desarrollo de bacterias implicadas en la producción de antifúngicos, es decir, de sustancias que combaten el crecimiento del hongo.

El aporte de cáscara de almendra a los cultivos de aguacate no se puede utilizar en fresco, porque es muy reactiva, con consecuencias negativas en el suelo como la disminución de oxígeno. Por eso se composta, es decir, se somete a un proceso donde se degrada y descompone de forma lenta por la acción de los propios microorganismos que la integran.

En esta actividad de compostaje participa un grupo de hongos que se aprovechan de la cáscara de almendra para crecer. "La enmienda orgánica modifica el suelo que hay debajo y aparecen poblaciones específicas de microorganismos que se desarrollan mejor en este ambiente modificado", explica el investigador principal de la publicación, Francisco Cazorla, profesor de la Universidad de Málaga.

Acción antibiótica

La investigación demuestra que, con el aumento de estos microorganismos, se produce un incremento de carbono disponible. El aporte extra de este elemento es aprovechado, a su vez, por una gama de bacterias para aumentar su número. “Estos organismos están implicados en la producción de antibióticos antifúngicos que protegen la planta de la plaga de Rosellinia necatrix, el hongo que causa la pudrición de la raíz”, argumenta.

Con este estudio, los investigadores dotan de base científica a una práctica habitual en la malagueña comarca de la Axarquía. “Los agricultores llevan años utilizando cáscara de almendra como enmienda orgánica en esta zona, donde uno de los problemas del cultivo de aguacate son los hongos del suelo. Ellos notaban mejoría en el árbol pero se desconocía el porqué”, indica el experto.

Para realizar esta investigación, los científicos trabajaron en una finca experimental de aguacates de más de 40 años, cultivados en ‘La Mayora’, donde aplican cáscara compostada de almendras desde 2002. Los resultados se compararon con los de otro grupo de árboles de aguacate no tratados con esta enmienda orgánica.

El estudio abre la puerta a la identificación y caracterización de nuevos microorganismos productores de antibióticos que ayuden a reducir los actuales tratamientos químicos utilizados en agricultura.

El proyecto, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, continúa en dos líneas de investigación complementarias. De una parte, la identificación y formulación de los microorganismos productores de antibióticos para su uso en agricultura. De otra, la formación de consorcios de organismos, es decir, la creación de una comunidad artificial de microbios, productores de distintos antibióticos que, juntos, pueden tener un nivel de protección mayor que por separado. “Al final, se trata de reducir los tratamientos químicos y sustituirlos por otros originados directamente en el cultivo para encaminarnos a una agricultura más sostenible”, concluye el doctor Cazorla.

 

Fuente: Europa Press/Fundación Descubre