Equilibrios en la carrera académica y tareas generizadas. ¿Cómo (no) competir y avanzar?
Proyecto 14-2-ID24: Equilibrios en la carrera académica y tareas generizadas. ¿Cómo (no) competir y avanzar?
§ Financiado por el Instituto de las Mujeres. Convocatoria de subvenciones públicas destinadas a la realización de Investigaciones Feministas para el año 2024.
§ Participantes: Universidades de Málaga, Alicante, Salamanca y Barcelona.
§ Desde 01-01-24 hasta: 31-12-25.
§ Investigadora principal: Celia García Díaz.
§ Participantes: 20.
§ Presupuesto dotado: 28.743,46 €.
En las últimas décadas se ha puesto de manifiesto la desigualdad entre mujeres y hombres en el ámbito de la Educación Superior y la Investigación. El acceso de las mujeres a puestos de poder y responsabilidad tanto a nivel departamental como en funciones de gestión en las instituciones universitarias sigue siendo minoritario. La diferencia salarial constituye un elemento que participa de esta brecha de género. Múltiples son los factores que perpetúan estas diferencias, unos más explícitos y otros más implícitos. Entre los explícitos podemos señalar las dificultades que presentan las mujeres en la conciliación entre el ámbito de lo privado y el trabajo docente e investigador en la universidad, donde hay ausencia de políticas reales por parte de la institución, A ello se suma la desigualdad en el reparto de tareas en los espacios domésticos, donde las mujeres siguen soportando más presión que los hombres. Se establece una cierta permeabilidad entre ambos espacios que traba la consecución de objetivos curriculares en un sistema de alta exigencia productiva como el que tenemos en la actualidad. Esto perjudica claramente el desarrollo de la carrera docente e investigadora de las mujeres, que quedan relegadas a posiciones inferiores con respecto a sus compañeros varones. Entre los mecanismos implícitos se pueden señalar algunos más complejos a la hora de ser detectados. La institución universitaria se caracteriza por ser jerárquica y el reparto de tareas es fundamental en el momento de decidir promocionar a alguna persona en las estructuras organizativas. Así, hay asignación de tareas que se cuentan como curriculares oficialmente y que añaden prestigio y ventajas a la persona que las realiza, frente a otras tareas “invisibles” que no son contempladas a nivel curricular pero son fundamentales para la buena marcha del equipo, el departamento, y, en definitiva, la institución. Estas tareas tienen que ver con un buen nivel de comunicación, contención emocional entre compañeras/os, creación de redes, espacios de discusión/formación no reglada, tareas que pueden ser relacionadas con el concepto de soft skills, como herramientas o habilidades “suaves”.
Planteamos un análisis de este reparto de tareas para hacer visible todo ese trabajo que no se cuantifica, no se reconoce ni se remunera, pudiendo establecer el paralelismo con el trabajo doméstico. En este sentido, aspiramos a contribuir al desarrollo de un ambiente laboral equilibrado, de ahí el nombre de nuestro proyecto. También lo hemos llamado así porque la mujer debe hacer equilibrios entre su vida privada y su vida laboral para “estar a la altura”. Asimismo, descubrir sus usos del tiempo y decidir qué tareas elegir, en función de su valorización, es otro de los equilibrios sobre los que reflexionar.
Por un lado, el horizonte es trabajar para desarrollar estrategias de sostenibilidad social entre las y los integrantes del colectivo del personal docente e investigador, en las que se problematicen las actitudes de competitividad que tanto fomenta la carrera académica. Apostamos por una idea de (no) competitividad en los términos clásicos, es decir, por facilitar las condiciones para que el personal docente e investigador pueda desarrollarse conociendo las consecuencias que el patriarcado infunde en el trabajo académico, siendo capaces de identificarlas y poder transformarlas en circunstancias más amables para todas y todos. Por otro lado, tratamos de favorecer la sostenibilidad de la gobernanza de la universidad a través de la elaboración de recomendaciones para la implementación de políticas más igualitarias en este sentido. Estas políticas, no solo deben ser abordadas e implementadas por las universidades, sino también por los organismos evaluadores de la actividad docente, investigadora y de transferencia, así como por los órganos de gobierno a nivel regional y nacional con competencias en dichas actividades.
Partimos de la hipótesis de que el reparto de tareas tanto en el ámbito laboral del personal docente e investigador de las universidades es desigual según el sexo/género de las y los participantes.
OBJETIVO GENERAL
El objetivo de nuestro proyecto es profundizar en estas cuestiones, analizando cómo es el reparto del tiempo entre el colectivo docente e investigador mediante una catalogación de tareas, tanto en el ámbito laboral como en el privado, con la idea de establecer patrones de funcionamiento que intuimos generizados. Para ello, se diseñará una aplicación móvil en la que las personas participantes puedan realizar sus registros de actividades diarias y podamos proceder a su análisis cuantitativo, sin menoscabo de aplicarle, igualmente, un análisis cualitativo. Por otro lado, se realizarán entrevistas semiestructuradas para poder obtener información más personalizada y desde una perspectiva experiencial, de las personas sujetas a estudio, y hacer un posterior análisis cualitativo.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Una vez analizados los datos, son varios los objetivos. El primero de ellos, poner de manifiesto la situación existente. Hacer conscientes a las mujeres de las tareas no remuneradas ni reconocidas que abordan es otro de los objetivos. También, identificar estrategias, acciones y actuaciones para lograr un reparto equitativo de este tipo de tareas. Otro de los objetivos es elaborar un documento de recomendaciones para las instituciones académicas y gubernamentales con competencias en evaluación y políticas en los ámbitos de la investigación, la docencia y la transferencia de conocimiento. Es fundamental que los resultados se conozcan, y que se produzcan cambios en las políticas de conciliación, así como señalar las cuestiones clave que orienten hacia un reparto de tareas más igualitario en las labores docentes, investigadoras y de transferencia del conocimiento y hacia una redistribución de la valoración de las mismas.



