Procurar la inclusión educativa, la investigación interdisciplinar y la formación de las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) es el objetivo de la Cátedra del mismo nombre que se ha creado hoy en la Universidad de Málaga tras la firma de un convenio entre la institución académica y el Ayuntamiento de Vélez-Málaga.

El acuerdo, firmado por el rector, José Ángel Narváez, y por el alcalde de Vélez, Antonio Moreno, establece que la Cátedra, cuya dirección recae en el profesor de Didáctica y Organización Escolar de la UMA Francisco Guerrero, tendrá una duración inicial de dos años prorrogables, en los cuales se organizarán actividades docentes, congresos, seminarios e iniciativas investigadoras en el campo de los trastornos del espectro autista, en colaboración con otras áreas de conocimiento universitarias que tengan vinculación con la materia.

Todo ello para posibilitar la educación, la investigación, la formación y el desarrollo de la inclusión educativa y social de las personas con TEA.

En palabras del director de la Cátedra, el profesor Guerrero, “se trata de optimizar la docencia y mejorar los procesos de aprendizaje y la atención a la vida activa de estas personas”. Para ello, se pondrán en marcha jornadas, ciclos de charlas y encuentros con expertos, a lo que se añadirán las experiencias personales de algunos alumnos con autismo que han pasado por las aulas de la UMA, con los que ya ha hablado Francisco Guerrero “para que expliquen su mundo interior y hablen de lo que les ha aportado la Universidad”.

Francisco Guerrero, director de la Cátedra

Según los datos, el 80% de la población autista en España tiene menos de 25 años y se ha detectado en las últimas décadas un aumento progresivo de casos. Por eso es importante velar por la inclusión educativa de estas personas.

Proyecto aplicable a la sociedad
En esta línea, el rector ha resaltado la importancia de la Cátedra y del equipo de investigación que hay tras ella, “capaz de desarrollar un proyecto aplicable a la sociedad”. Porque, según sus palabras, “eso es lo que quiere ser la universidad: un servicio público, y en este caso apoyado por una institución pública, como es el Ayuntamiento de Vélez-Málaga”, mecenas de este proyecto.

Por su parte, el representante en el acto de la Corporación municipal, el concejal de Derechos Sociales Víctor González, ha mostrado su satisfacción por que este proyecto sea ya una realidad, después del trabajo de los últimos años. Vélez-Málaga tiene un Centro de Atención Infantil Temprana para afectados por trastornos del espectro autista, por lo que la Cátedra complementa el trabajo que se realiza en este sentido.

“Con esta firma la Universidad demuestra que está abierta a la ciudadanía en su conjunto, ha declarado González, quien ha asegurado que se va a abrir un espacio de reflexión, de análisis, de investigación y de innovación para sacar conclusiones reales que sirvan a la gente, “porque queremos que los trabajos sean útiles para la ciudadanía”.

La Cátedra de Trastornos del Espectro Autista impulsará trabajos dirigidos a tres ramas de la enseñanza universitaria: Formación (cursos, encuentros, trabajos fin de grado o fin de máster y becas, entre otras cuestiones); Investigación (apoyo a tesis doctorales o líneas investigadoras en el campo de los TEA) y Transferencia del Conocimiento (publicaciones y jornadas divulgativas).

Por parte de la Universidad de Málaga están implicados en esta Cátedra los vicerrectorados de Investigación y Transferencia, Igualdad y Acción Social y Estudiantes, a través de la Oficina de Atención a la Diversidad.

La Cátedra echa hoy a andar y, como ha declarado su director, Francisco Guerreo, la satisfacción de su desarrollo llegará si se cumple lo que en su día dijera Temple Grandin -zoóloga de la Universidad de Colorado con trastorno del espectro autista-: “Si alguien quiere dedicarse al estudio del autismo, que se centre en lo que podemos hacer; no en lo que no podemos hacer”. “Eso es lo que pretendemos con esta Cátedra”, ha concluido el profesor.